Acabo de hacer esta foto. En realidad tengo que escribir uno de esos micro-ensayos con unas ideas que estoy madurando sobre "el arte" (fotografía, cine...), inspirado por el último vídeo del Dr.Zito, por una exposición de pintura, por algunas películas...por la lectura de algunos libros...y sobre todo como catarsis impermeabilizadora frente a pasadas y futuras invectivas. El problema es que he estado perreando durante toda la semana, como hacía eones, y me ha sentado de lujo....música, música, más música, cómics y más cómics... Pero parece que la pereza está remitiendo je!
Zorbas sólo pretendía desleírse en la masa de pita, sin dejar grumos. Con algunas dificultades compró un pastel tradicional de espinacas y queso y un frappé. La temperatura era agradable, lucía un sol expléndido. Aquella luminosidad era terrible para conseguir buenas fotos. Un pie detrás de otro y en unos pocos pasos estaba sentado al lado de una turba humana, viendo dar vueltas la aguja de su reloj, sin mirarlo, en aquella plaza, Omonia, mucho más popular que Kolonaky, donde los nuevos artistas griegos, la nueva aristocracia griega del S.XXI, los nuevos yuppies iban a ver y ser vistos. Aquí, sin embargo, aún en esas fechas, Zorbas se mantenía al margen del turismo que torpemente revoloteaba en las inmediaciones del McDonalds de la plaza Syndagma. Qué compartía Zorbas con los griegos? Ahora más bien nada, en otra época un alfabeto, que usara hábilmente en la demostración de teoremas y años después se atreviera a balbucear antes de que la megafonía anunciara la siguiente estación de metro. No le costó demasiado trabajo llevar a cabo sus propósitos. Consideró que Zorbas sería un nombre apropiado con el que ser bautizado en sus 4 días de ostracismo. En la antigüedad, para que alguien fuera condenado a este tipo de destierro, hacían falta muchos votos. A él le había bastado un billete de avión y un hotel, el Aristóteles, a escasos metros de allí. Había pasado la mañana paseando por el puerto del Pireo, escuchando atentamente a los lugareños preguntarle cosas que ignoraba, básicamente porque no entendía su idioma. Se daba por satisfecho, era lo mejor que le podía pasar, ser tomado por uno más, "el griego Zorbas", que comía Gyrós, bebía frappé, brindaba con Ouzo y al que ofrecían dulces en las iglesias ortodoxas. Recordando estos detalles en su último día en Atenas, sonreiría una vez más al escuchar a las prostitutas ofrecerle sus servicios camino de su hotel. Un matrimonio de ancianos se sentó en los asientos contiguos al suyo, ya llegando a la última estación, Kifissia. Avenidas sombrías, barrios obreros, estudiantes yendo y viniendo, y un griego de adopción prematura y volátil.
Las citas de Groucho son míticas y, a la par de cómicas, realmente sabias.
Llevo largo tiempo buscando más ejemplos clarificadores de la siguiente: "Inteligencia militar, contradicción en los términos". Hasta el momento había encontrado únicamente dos más: "Cerveza sin alcohol, contradicción en los términos" y "café sin cafeina,...más de lo mismo". Hasta que me topé con el siguiente libro: El camino a la Realidad de Roger Penrose y lo leí de cabo a rabo. Entonces la célebre frase sufrió otra extraña mutación y adquirió la siguiente forma: "Divulgación científica, contradicción en los términos". Entiéndanme, es un libro buenísimo, pero científico. Para sacarle jugo hay que tener unos conocimientos de matemáticas y física nada desdeñables. La ciencia no debería ser esotérica, desgraciada y afortunadamente lo es....
Ella, PAULA REGO, me inspiró esta foto. Lástima que la exposición ya finalizó. Les dejo un enlace a un blog sobre pintura y arte que me ha parecido cojonudo: La Fábrica de Garabatos. Pueden BAJAR una carpeta con algunas obras de la pintora portuguesa.
Disfruten también con el siguiente poema de Fernando Pessoa ya que, aunque me gustaría más dejarles alguna delicia gastronómica del país vecino, hasta el momento la tecnología no permite colgar bacalhau com natas en internet, ni bicas acompañadas con pastéis de nata de Belém.
IMPRESSÕES DO CREPÚSCULO 29-3-1913
PAUIS DE ROÇAREM ânsias pela minh'alma em ouro... Dobre longínquo de Outros Sinos... Empalidece o louro Trigo na cinza do poente... Corre um frio carnal por minh'alma..
Tão siempre a mesma, a Hora!... Balouçar de cimos de palma!... Silêncio que as folhas fitam em nos... Outono delgado Dum canto de vaga ave... Azul esquecido em estagnado... Oh que mudo grito de ânsia põe garras na Hora! Que pasmo de mim anseia por outra coisa que o que chora! Estendo as mãos para além, mas ao estendê-las já vejo Que não é aquilo que quero aquilo que desejo... Címbalos de Imperfeição...Ó tão antiguidade A Hora expulsa de si-Tempo! Onda de recuo que invade O meu abandonar-me a mim próprio até desfalecer, E recordar tanto o Eu presente que me sinto esquecer!... Fluido de auréola, transparente de Foi, oco de ter-se... O Mistério sabe-me a eu ser outro... Luar sobre o não conter-se... A sentinela é hirta — a lanςa que finca no chão É mais alta do que ela...Para que é tudo isto... Dia chão... Trepadeiras de despropósito lambendo de Hora os Aléns... Horizontes fechando os olhos ao espaço em que são elos de erro., Fanfarras de ópios de silêncios futuros... Longes trens... Portões vistos longe... através de árvores...tão de ferro!
IMPRESIONES DEL CREPÚSCULO 29-3-1913
PAULARES DE ROZAR ansias a mi alma en oro... El lejano doblar de Otras Campanas... Empalidece el rubio Trigo en la ceniza del poniente... Corre un frío carnal por mi alma..
La Hora, ¡siempre la misma!... Balanceo de copas de palma!... Silencio que las hojas miran en nosotros... Otoño afilado Del canto de una vaga ave... Olvidado azul en lo estancado... ¡Oh qué mudo grito de ansia pone garras a la Hora! ¡Qué asombro de mí ansia por algo más que lo que llora! Extiendo las manos hacia allá, mas al extenderlas veo Que no es aquello que quiero aquello que deseo... Címbalos de Imperfección... ¡Oh, es tan antigua La Hora expulsada de si-Tiempo! ¡Ola de retroceso que invade El abandonarme a mí mismo hasta desfallecer, Y de recordar tanto el Yo presente me siento olvido!... Fluido de aureola, transparente de Fue, oquedad de tenerse... El Misterio me sabe a ser otro... Luar sobre el no contenerse... El Centinela, yerto —la lanza que clavó en el suelo Es más alta que él... Para qué es todo eso... Día suelo... Enredaderas de despropósito lamiendo los Más Allá de Instantes... Horizontes cerrando ojos al espacio en que son eslabones de yerro.. Fanfarrias de opios de silencios futuros... Unos trenes distantes... Portales vistos desde lejos... a través de árboles... ¡tan de hierro!
Nota del Traductor: La foto también está en mi top25 del año pasado.
Aunque es claro que muchas construcciones de la antigüedad siguen en su orientación un patrón determinado dependiente de la cultura que las construyó, durante mucho tiempo numerosos arqueólogos han mantenido reacciones hostiles frente a las propuestas de interpretación astronómica de la mayoría de los monumentos megalíticos.
Esta actitud sigue muy extendida en nuestros días pues, hasta el momento, no se había hecho una clara distinción entre hechos e interpretaciones. Los filosofos de la ciencia sostienen que es imposible tal distinción porque los hechos "están cargados de teoría" y el científico, cuando mide acimutes, por ejemplo, ya está prejuzgando qué datos son los interesantes y, por tanto, anticipando a priori cualquier tipo de interpretación posterior. El arqueoastrónomo debería adoptar la siguiente premisa como punto de partida para su trabajo: "testis unos, testis nullus", lo que quiere decir que un único ejemplo de algo, por muy contrastado que esté y muy espectacular que sea, no prueba nada. Se debe recurrir, a la hora de extraer conclusiones, a un estudio estadístico y dar validez a las diferentes hipótesis según el peso estadístico que nos proporcione la muestra de los yacimientos estudiados. Si en una determinada cultura, en una cierta región, la orientación de los edificios sagrados sigue un patrón determinado, dentro de un rango relativamente estrecho de acimutes, es ésta una propiedad de gran peso que no podemos obviar y que no ha ocurrido por casualidad. Cabría discutir cuál es el patrón real, o incluso la finalidad, pero la propia existencia de una costumbre, que implica por sí misma la no aleatoriedad, es un hecho indiscutible. Que pueblos distantes temporalmente de nosotros 5000 años llevaran a cabo semejantes proezas me hace plantearme su afán de trascendencia. Se experimenta algo especial al pie de un dolmen cuya cúpula pesa en torno a 150 toneladas y está orientado a la salida del sol. Estos monumentos funerarios no tienen una finalidad práctica alguna. Se construyeron únicamente pensando en su perdurabilidad, en su trascendencia hacia el futuro.
El otro día no pude por menos que sonreír cuando alguien aventuró ciertos comentarios banales sobre Unamuno, menospreciando su pensamiento, trivializándolo. Fué algo así como "Unamuno fue un "figurón", las cosas que él se planteaba con 50 años las pensaba yo con 13". Recordé entonces la que para mí es la idea central de Don Miguel: "el querer creer". Es la misma idea plasmada de diferente manera en dos de sus obras: "San Manuel Bueno y Mártir" y "El Sentimiento Trágico de la Vida". Nuestros antepasados, no sé si con 13 o con 50 años, probablemente antes de llegar a la cuarentena porque la esperanza de vida era muy exigua en aquellos tiempos, ya experimentaban ese sentimiento unamuniano y trágico de la vida, ese "querer creer". Desde luego, antes que Unamuno, muchos han tenido esa sensación, consciente o inconscientemente, esa angustia vital que les llevó a mover piedras de 150.000 Kg, hace 5000 años, distancias de, en algunos casos, decenas de kilómetros, simplemente por el hecho de trascender. Creo que lo han conseguido, llevan vivos 5000 años; su vida está en aquellos que visitan los túmulos, los cromlech, los dólmenes, los menhires....
Cuando comentaba en el primer párrafo la postura "ideal" que debería adoptar un arqueoastrónomo, recurriendo a una base científica más o menos sólida como la que puede proporcionar la estadística podría, dejándome llevar por el sentimiento unamuniano, haber matizado lo siguiente: Si en un determinado momento se descubriese tan sólo un ejemplo de construcción megalítica con cierta orientación y se aventurara una hipótesis no contrastable por falta de construcciones similares, el científico debería hacer entonces como San Manuel Bueno y Mártir, "querer creer" que no es un fenómeno aislado, que no es producto de la casualidad, sino que hay algo más allá, algo encerrado que trasciende, no sólo a los constructores sino a sus descendientes en el "mundo moderno" y, sin embargo, con los mismos pesares, que ahora contemplan sus obras.
Este post se lo dedico a Ángel con el que, de muy niño, ya daba saltos de cabra de castro en castro, y con el que sigo hundiendo los pies en la turba buscando alineamientos pétreos mientras me empapo bajo la lluvia. Gracias Ángel.
Un fin de semana diferente, menos tiempo en casa del acostumbrado y, aún así, después de mucho cavilar y pidiendo opiniones más fundamentadas y menos sesgadas que la mía, he conseguido elegir las 25 fotos del año. No había hecho demasiadas, unas 1200, teniendo en cuenta que personas cercanas sacan unas 10 veces más por año. Me alegro un poco de que no hayan sido "tantas", porque elegir de entre ellas tan sólo un 2% requiere su tiempo. Como de costumbre, no estoy satisfecho plenamente, no es cuestión del hado, sino de una forma propia de ser. Dicen que lo importante es participar y premio más que suficiente ha sido el poder hacerlas trastabillando por otras longitudes y latitudes. Este año intentaré que sean menos malas o, mejor aún, que las oportunidades de hacerlas sean mayores. Les dejo una de ellas. Pd: Si mis "demonios" me dan un respiro quizá la semana que viene publique algo más jugoso.
Si pudiera elegir que me gustaría ser ahora, probablemente me decantaría por "genio del glitch" o "maestro del cut & paste". Ando rumiando varios posts y las respectivas continuaciones de "sweet war" o la saga de "kolya", a la vez que medito el nuevo enfoque que tomará este blog. En esencia será el mismo pero, ni mucho menos, seré igual de prolífico ni me prodigaré con tanta asiduidad por aquí. Las aspiraciones siguen siendo las mismas, las ganas puede que mayores y las fuentes de inspiración abundantes. Acabo de regresar de un pequeño-gran periplo y me aguardan otros igualmente intensos, algunos más breves, otros más largos. Sin duda serán bastante frecuentes. Desapareceré casi todos los meses; últimamente me vuelven a quemar los pies y de qué manera. Llega un momento en que uno no es libre pues, como dice mi amiga Miriam, tiene que elegir. Reza el viejo refrán: "el que mucho abarca poco aprieta" y ahora, en mi caso, toca priorizar. Intentaré actualizar una vez por semana, soltaré las entradas con cuentagotas como si de pipetear ácido nítrico se tratara. Me esforzaré, eso sí, por superar los "controles de calidad", creo que principalmente por mí, aunque de ello resultéis beneficiados vosotros lectores. Os decía que me gustaría ser un genio del "glitch", de manera que pudiera aunar incluso "sentires" contradictorios sin que se notara demasiado. El otro día fui a un conciertos de jazz, de esos que me gusta saborear solo, sabiendo, sin embargo, que me encontraría con alguien conocido. Me encontré con mi amigo Fidel, el autor del cómic que da título a esta entrada. Me suenan todas estas palabras incluso a una "serendipia agazapada"; "hacerse nadie", intentar crearse una nueva identidad, como un testigo protegido o algo por el estilo. Un sentir que parece contradecir las ganas que tengo siempre de escribir todo lo que se me ocurre y a pesar de todo, pasar desapercibido. Esa idea "juvenil", "adolescente" de crear algo que "me trascienda" choca con mi afán de "hacerme nadie", de desaparecer de la escena por un buen periodo de tiempo, digamos un año, digamos un lustro, quién sabe. Probablemente no existe tal contradicción, quizá sólo pretendo robarle tiempo al blog para otros menesteres que últimamente me "urgen". Menesteres creativos, relacionados con pasiones más que hobbies, de los que me gustará haceros partícipes algún día, si llega el caso. De momento me meto en el ajo y veremos que sale. Lo que no dejaré de hacer es lo que me sigue gustando, pasearme a mis anchas y disfrutar de todos vuestros blogs y dejar algún que otro comentario. Y ya que estoy algo perezoso hoy, amparándome en que quiero ser un "maestro del cut & paste", me permito la licencia de cortar y pegar lo que sigue:
HACERSE NADIE
Guión: Jorge Garcia Dibujo: Fidel Martinez "Tras Cuerda de Presas, que recientemente ha conocido edición francesa de la mano de Rackham, Jorge García y Fidel Martínez publican nuevo álbum: HACERSE NADIE. Se trata de una recopilación de historietas de género negro, casi todas inéditas. Sus páginas no engañan a nadie: Jorge y Fidel se ciñen a los esquemas clásicos de la "série noire", sin pretensiones de reinventarla, sino todo lo contrario: respetando sus raices "pulp". Tampoco esconden sus influencias cinematográficas, literarias o historietísticas: las homenajean sin complejos. Un tebeo sucio y honesto. Pero también bello y brutal." De la entrevista a ambos autores en Dos Veces Breve 12
"Jorge García y Fidel Martínez aceptan el reto de mostrar un mundo de tinieblas a través de historias que bien podrían representar al mundo entero, un mundo urbano y suburbano, colmado de crueldades y sobrentendidos." De la introducción de Carlos Sampayo
"Son ocho historietas que se desarrollan en los Estados Unidos entre 1919 y 1960. Si bien el contexto varía en cada historia, los temas profundos son siempre los mismos: traición, remordimiento y muerte. No podía ser de otro modo si tenemos en cuenta que se trata de un homenaje a las figuras y ambientes de la serie negra. Son historietas donde pasan muchas cosas en muy poco espacio." De la entrevista a Jorge García en Zona Negativa
JORGE GARCÍA Ha escrito el álbum Cuerda de presas, dibujado por Fidel Martínez, y ha ganado el Premio Josep Coll de Historieta junto al dibujante Pedro Rodríguez por Las aventuras imaginarias del joven Verne. Ha colaborado con autores como Luis García, Ángel de la Calle, Pablo Auladell, Carlos Maiques, Paco Marchante, Sergio Mora, Gustavo Rico, Miguel A. Díez, Andrés G. Leiva, David Rubín, etc, en publicaciones como Dos Veces Breve, Tos, Humo, NSLM,...
FIDEL MARTÍNEZ Es autor del álbum L’uomo che sta vuoto y ganador del primer premio en el Certamen de Injuve de 2003. Fue nominado como mejor autor revelación por el álbum Cuerda de presas en el XXIV Saló de Barcelona. Actualmente colabora con el guionista Jorge García en la serie Enviado Especial para la revista Humo.
Aunque no practiquemos la duda metódica que planteó Descartes, seguramente en algún momento de la vida nos asalte una de tipo "existencial". No existe la panacea, sí el refranero, que lleva unos cuantos años en vigencia, y ya se sabe que "más sabe el diablo por viejo que por diablo". De hecho, otra buena forma de resolver una duda de este tipo es pidiéndole consejo a una abuela y se volvería a cumplir el refrán anterior. Parece que todo esto es una pescadilla que se muerde la cola, algo así como cuando Kekulé soñó con formas reptilianas, una agarró su propia cola y toda la estructura se retorció burlonamente, descubriendo de este modo la estructura del Benceno. Ya que estamos con la química, podríamos entablar un debate sobre la afinidad electrónica de ciertos elementos y el condicionamiento que ésta ejerce sobre la formación de compuestos químicos. Los mismos humanos, un cúmulo de estructuras bioquímicas, también estamos condicionados, de manera no tan obvia a simple vista, por nuestra estructura molecular; somos seres psicosomáticos al fin y al cabo. No obstante, nuestro comportamiento social sí que tiene que ver un tanto con la afinidad, si no electrónica, sí empática, y presentamos tendencia a juntarnos con aquellos que tienen modos parecidos de ver la vida o que dan respuestas similares ante unos mismos estímulos. Más bien sea que la gente se rodea de aquellas personas a las que les mueve el alma principios semejantes. Recurriendo de nuevo al refranero observamos que "Dios los cría y ellos se juntan".
Hace un par de años, quizá más, se publicó la más grande discografía de jazz. Se editó en gruesos tomos y, aprovechando la tecnología, en un DVD. Un compendio de algo más de un millón de grabaciones. En lo que atañe a documentos gráficos las cifras no son tan desorbitantes aunque sean igualmente descomunales. Del puñado de películas que "swingean" al ritmo del chaston y que he visto, algunas me convencen más, otras en absoluto. Por ejemplo, Mo Better Blues de Spike Lee me dejó frío y sin embargo 'Round Midnight de Bertrand Tavernier me resultó simplemente conmovedora. Ese éxodo ficcionado de Dexter Gordon en Copenague se plasma de manera magistral en la película. Poco después vería Bird, de Eastwood, una biografía fácil del gran genio del Bop, Charlie Parker. Digo fácil porque se centra casi exclusivamente en la deblacle del músico ocasionada por el consumo de drogas, dejando bastante de lado su dimensión artístico-musical. Una especie de Diario de Patricia mejor hecho, pero poco más. Hay una que aún no he visto, ni lo haré, y eso que me gusta Louis Malle a rabiar, Ascenseur pour l'échafaud. No la veré porque leí en una biografía sobre Miles Davis cómo el director le dejó encerrado viendo diferentes escenas mientras el trompetista improvisaba la música que serviría de banda sonora a la película. Es un disco éste que he oído tantas veces, que me ha inspirado tantas imágenes, que ya me he montado yo mi propia película en la cabeza y si veo la original contaminaré unas imágenes con otras. De algo estoy seguro, aun no habiendo visto la película, y es que la música de Miles encaja a la perfección con las imágenes de Malle y viceversa. Ya saben, "dios los cría y ellos se juntan".
¿Y por qué trío de ases?. Nada, otra ejemplificación aclaratoria del refrán protagonista de esta entrada. El as de picas: la novela de Burroughs, Naked Lunch. El as de diamantes: David Cronenberg, director de la película homónima. El as de tréboles: Ornette Coleman, creador de la banda sonora junto a Howard Shore. Ahora, como en el poker, me tiro el farol, si fuera el mus, echaría un órdago. Ahí va, 20 de los grandes a que es un trío y gano la mano. Sólo Cronenberg puede llevar a la pantalla esta novela y sólo Coleman puede dotarla de unas "melodías free". Quien diga lo contrario, o bien no es viejo, o bien no es diablo.
Últimas noticias (la música del telediario de fondo, qué romántica por cierto): Alerta Roja, la guerra de las chucherías ha comenzado. Es un decir, llevamos tres generaciones de retraso noticioso y por ende desinformativo. Take it easy, mates. Don't worry be happy !. Cuentan ustedes con un corresponsal de lujo, avezado, intrépido, temerario si gustan, yo mismo, el Loco Oficial, destinado en todos los frentes abiertos y cerrados, entreabiertos y entornados, que les mantendré informado del transcurso de las operaciones del eje aliado y del cigüeñal desaliñado. No se pierdan la primera entrega just below. I'll be back! - Terminator extra-official Madcow dixit -
A doscientas millas al este de allí, Mack rumiaba unos hierbajos. Tenía los pies descalzos, torcidos hacia arriba mostrando unas plantas negras como tizones. Él, sin embargo, era extremadamente blanco; tanto que en verano no se le podía mirar directamente sin gafas protectoras, tal era la reverberación que el sol producía sobre su piel. Paradójicamente no se quemaba, no se atisbaba el más mínimo cambio en su pigmentación durante la época estival. Una corriente de agua mortecina ronroneaba una antigua tonadilla blues del Delta, por todos conocida y apenas por algunos bien desafinada. Sonaba algo así: "churuck, you're so cruel, hanging by....think i got time for you? you're just somebody in the snow vagrant in your cripple eye and you'll find me in the glass...". Mack daba pequeñas cabezadas acompasadamente, al son de las aguas. Le estaba venciendo un agradable sopor verde. Apoyó una mano en la piedra que le servía de asiento y se incorporó a regañadientes. No le estaba permitido comerse la munición, ni siquiera la que había caducado, pues ésta era reciclada cerca del Gólgota y convertida en metralla. Ciertamente era un calvario aspirar el aroma que emanaba de las chocolatinas suizas, que se prendía en las hebillas de sus sandalias y alrededor de los dos únicos botones de su camisa de lino. El aroma daba tres vueltas a la izquierda y una a la derecha, que al final representaban dos únicas vueltas a la derecha y se quedaba allí el resto de la tarde, penduleando cuatro compases en semicorcheas, también desafinadas. Rebuznó al intentar contener un bostezo que igualaba el azul del cielo y en siete zancadas y tres quintos inspeccionó la zona a su cargo. Ningún Charlie hambriento. A veces, emponzoñaban chupa-chups y caramelos y los dejaban cerca de los árboles como cebo para el enemigo. Lo que más le gustaba sin duda era fabricar un canuto de repetición con 3 regalices, dos negros a los lados, y uno rojo central, un poco más largo. Los unía hábilmente con chicle de fresa ácida bien masticado. Como proyectil usaba una mezcla de cereales azucarados al 50%, trigo y arroz inflados, que previamente había impregnado con curare de las selvas del Orinoco. Era un poco sibarita en sus gustos, todo hay que decirlo. El curare escaseaba, los indios no mostraban demasiada empatía y lo vendían caro. Al fin y al cabo no era su maldita guerra; ellos vivían felices con sus taparrabos, pescando pirañas octópodas con malformaciones y persiguiendo felinos salvajes. Pero Mack no tenía otro entretenimiento particular además de brear las orejas enemigas a canutazos más o menos certeros. Quizá, lo meritorio de los combatientes a ambos lados, soslayando sus ideologías y condiciones varias, era su lucha individual, cada uno por su pellejo e inclusive todos contra todos. No había un objetivo definido, bueno, uno sí, no acabar con las reservas de azúcar, no desperdiciar el cacao, o de otro modo se acabaría la munición y consecuentemente la guerra en sí. Y nadie quería tal cosa. El comer y el guerrear sólo es el empezar se decían unos a otros. Una vez que estás en el ajo macho, le había dicho en cierta ocasión su tatarabuelo paterno a Mack, no hay vuelta de hoja. Así, a tiros, catapultando manzanas recubiertas de melaza, y usando pica-picas lacrimógenos, llevaban tres generaciones combatiendo. Los había incluso que batallaban en red desde su casa, que vigilaban sus tropas, o que se despertaban sobresaltados en medio de la madrugada por las piruetas de su busca. Alguien les hacía saber que sus tropas gaseosa, o sus comandantes arcillosos, se encontraban bajo amenaza DEFCON 2.
Corría por el parque calle abajo cuando tropezó. Un rayo de sol le zumbaba en los oídos. La hierba olía a queroseno fruncido. Sus rodillas estaban magulladas y marchitas de colgajos de carne. Se levantó. Volvió a tropezar. Dos nubes rosas de algodón dulce de feria se introdujeron en sus fosas nasales. Le hicieron estornudar. A lo lejos se oía aullar una sirena un tanto famélica, más bien parecía el ruido sordo del motor de un viejo avión. Dudaba si sería un Mustang, o tal vez un Spitfire. Era aliado, de eso sí estaba seguro. ¡Cuerpo a tierra!. Una lluvia continua de chocolatinas, metralla un tanto empalagosa, le abrió un agujero en sus cuartos traseros. Por si no tenía suficiente con su orificio natural. Qué desazón. Aquello ardía. Abrió un sobre rojo e introdujo una piruleta en el polvo analgésico. Chupó dos veces. El dolor parecía remitir. El sol se había puesto y con él, el rayo zumbón. Cabizbajo avanzó en dirección al granero. Tuvo que apartar a puntapiés una vaca que yacía patas arriba riéndose con los ojos fuera de las órbitas. Vaya - pensó - Hace un momento el lunático estaba sobre la hierba y aún me gotea este líquido viscoso. Puag!. Odio el sabor del queroseno. Agarró una de las tetas del bovino y hábilmente se sirvió un casco de leche. Para qué otra cosa mejor podía usarlo. La vaca había dejado de reírse. Ahora le miraba pidiéndole una explicación. No seas asquerosa, vale? - nunca había sermoneado antes a una vaca - Deja de mirarme, quieres?. Me pones nervioso. El animal relinchó, tenía unos belfos enormes, deformes y tres dientes, sólo tres, perfectamente colocados, dos incisivos y un canino, formando entre sí angulos de pi tercios radianes. Gundemaro Suinthila se palpó los bolsillos, extrajo unas hebras de Golden Virginia y con el ticket de metro se lió un pitillo. Apartándose un tanto, con ayuda de un teodolito fabricado en la galaxia NGC 4123, excudriñó a su alrededor, oteando el horizonte. Todo estaba en orden, nada por lo que preocuparse. Reinaba la anormalidad. Recordó que tenía que llamar a su chica. En ese momento su móvil hizo una pirueta. Hacía años que las acrobacias, piruetas y otros trucos dignos de los mejores contorsionistas del circo Chipiwini habían sustituido el incómodo vibrador. No estoy de acuerdo - dijo -. Ah perdona, que aún no me has preguntado nada - fue todo lo que se atrevió a mascullar. Su pequeña Woyzeck importunándole con naderías. No se daba cuenta de que estaba trabajando. Estaba sirviendo a su país. Le había dicho que la llamaría, en cuanto tuviera un minuto. Todavía debía encontrar las tres centrales de distribución eléctrica y marcarlas con su rotulador verde fosforescente. Las bombas de grafito no podían fallar su objetivo. El teniente Poppycock, su superior, se lo había dejado bien claro. Estaba chinado. Un auténtico "Screwball caught with his pants down" , oriundo de la parte norte de Medopersia. Para colmo sus padres le bautizaron con lo primero que se les vino a la cabeza. Peor, con lo primero y último que escuchaban cada día, el título de una canción de Blurt. Metódicos, aquejaban un fuerte TOC (trastorno obsesivo compusivo), que, afortunadamente, heredó su hermano, el corneta del séptimo ejército de arcilla. Se me había olvidado comentarles que en los siglos que corrían, o volaban, las fuerzas del ejército se habían optimizado, reduciendo el número de tropas considerablemente. La capacidad de maniobra era enormemente mayor, su versatilidad, pasmosa. Existían dos divisiones, las tropas de arcilla, las que antiguamente eran el ejército de tierra y la marina, ahora fusionadas. Y las tropas gaseosa, el anteriormente llamado ejército del aire junto con algunos almirantes retirados. ¿por dónde íbamos? ah sí!, Gundermaro dio un respingo. En su ensimismamiento no había advertido que su cigarrillo se había consumido completamente y una pavesa estaba ensañándose con la uña de su pulgar, que si bien era dura de melones, no era, ni mucho menos, inífuga. Había adquirido un aspecto tornasolado.
enfermo de noches demasiado amargas amargas sombras sobre el áspero muro pujan en las subastas los perros ladran a la inalcanzable distancia
vino del sueño en el ánfora del cráneo y sobre el mantel dispuesto por manos esqueléticas manos que recogen otras manos de ramas muertas iluminan los diluvios en las vidas sin salida manos que llevan la palabra hasta la boca del niño que llevan el niño hasta la boca del día día tapizado de fuego que roza la audacia de las primeras veladas en las que se aferra crispado a la cuerda de salvamento
cantan canciones de cuna en el idioma de tu luz en la frescura de las noches présbites envueltas en mantillas de viento madre de las canciones degolladas que la creciente ahoga tu mano sabe agitar tanto tenue lenguaje
cuántos despojos los recién nacidos sobre las eternidades del sueño mecen por turno el mundo en la concavidad de la ola cantarina mientras en el fondo ya nevado de tu juventud tus ojos renacen en la sangre de las cálidas interrogaciones
El padre se ha colgado en el lugar del péndulo. La madre está muda. La hija está muda. El hijo está mudo. Los tres siguen el tic tac del padre.
La madre es aire. El padre vuela a través de la madre. el hijo es uno de los cuervos de la plaza San Marcos de Venecia. La hija es una paloma mensajera.
La hija es dulce. El padre come a la hija. La madre corta al padre en dos come una mitad y ofrece la otra a su hijo.
El hijo es una coma. La hija no tiene cola ni cabeza. La madre es un huevo espoleado. De la boca del padre penden colas de palabras.
El hijo es una pala rota. Por eso el padre se ve obligado a trabajar la tierra con la lengua. La madre sigue el ejemplo de Cristóbal Colón. Camina sobre sus manos desnudas y atrapa con sus pies desnudos un huevo de aire tras otro. La hija repara el desgaste de un eco.
La madre es un cielo gris y abajo muy abajo se arrastra un padre de papel secante cubierto de manchas de tinta. El hijo es una nube. Cuando llora llueve. La hija es una lágrima imberbe.
El grado más alto de la tristeza tanto puede ser un general ciego mendigando a través de las islas como hacia las tres de la mañana la avenida de la Opera No hay límites para la melancolía humana Se cuenta siempre con una piedra para colocar sobre la pirámide de las lágrimas Estáis seguros de padecer tanto como una mujer estrangulada en el momento en que ella sabe que todo ha terminado y desea acabar Estáis seguros de que no valdría más ser ser estrangulado si uno piensa en los cuchillos de las horas que se acercan Desde hace tiempo vivo mi último minuto La arena que mastico es la de una agonía invisible y perpetua Las llamas que hago recortar de tiempo en tiempo por el peluquero son las únicas en delatar el negro infierno interior que me habita Como cuerpos privados de sepultura los hombres se pasean por el jardín de mi mirada Soñadores inexplicables o soy el único a quien golpea una mano desecada en este desierto poblando entre estas flores áridas .........
"Hay más días que longaniza" o "nunca es tarde si la dicha es buena". Digo esto contemplando esas letras azules, "BOPPEANDO", solapadas sobre las fotos de cuatro grandes del jazz: de izquierda a derecha, John Coltrane, Ornette Coleman, Charlie Parker y Miles Davis. De manera rigurosa sólo uno de ellos vivió toda la vorágine que suposo el advenimiento del Be-Bop. De hecho, fue uno de los innovadores técnicos, armónicos y rítmicos del movimiento que supuso la "ruptura" (aunque durante mucho tiempo hayan coexistido estilos diferentes) con el jazz de las big bands y el nacimiento del jazz moderno. Conozco algunos blogs dedicados a la música, si dedicación significa colgar 3 discos diarios sin molestarse en comentarlos. No es difícil de hacer. Colgando 10 diarios tengo material suficiente para dos años sin repetir ninguno, pero no le veo una finalidad clara a tal proceder. Sé de dónde viene mi nick "El loco oficial", sin embargo no tengo la más remota idea de dónde saqué el nombre del blog, porque podría haber elegido cualquier otro que guardara relación con otro género musical que me apasione o referente a un hobby distinto del musical. No se apuren, llegarán post en los que hable del Be-Bop, o de los Hipsters o de los Boppers, o de la generación Beat con sus Beatniks, "nunca es tarde si la dicha es buena" y, afortunadamente, "hay más días que longaniza". Escribir en el blog se ha convertido para mí en una especie de Exercice de Style. Experimento con diferentes géneros literarios, teniendo en cuenta que nada de lo que escribo es, ni por asomo, literario; sería demasiado pretencioso por mi parte. En este sentido, una de mis entradas la dediqué al disco "Miles in the sky" del que hice una breve reseña, una crítica personal y dejé caer algunas consideraciones un poco más técnicas. No dejó de ser eso, un experimento, un ejercicio de estilo. En cualquier otro caso hubiera carecido de sentido. Se pueden escribir, elucubrar, expresar miríadas de opiniones sobre el hecho artístico, sobre obras concretas. Lo hicieron Kandinski y Cezanne, lo hacen ahora los críticos literarios, los expertos en cine y los musicólogos. ¿Será ésta una manera de romper el encanto, la magia? ¿no es igual de "atroz" y "abominable" que espetarle en la cara a un niño de cinco años: "Los Reyes Magos son los padres"?. Hay cosas que se pueden describir pero que es mejor no hacerlo. No hay parangón entre besar e intentar explicar cómo es tal o cual beso. Un ejemplo físico, pero no más físico que el anterior, nos lo da el Principio de Incertidumbre de Heisemberg, podemos conocer la velocidad o la posición de una partícula pero no ambas a la vez. Al medir, describir, perturbamos el medio que automáticamente deja de ser el que ha sido hasta ese preciso instante. Lo mismo ocurre con la música, casi me arrepiento de haber destripado un disco. La música es un lenguaje, como lo son las matemáticas. La música encierra muchísimas matemáticas. Desde cómo se construye la escala cromática (¿se han preguntado alguna vez por qué hay 12 semitonos en cada octava o por qué cada nueva octava más aguda implica doblar la frencuencia?), a los patrones rítmicos. Los desarrollos de Fourier, los armónicos, incluso la teoría armónica también son matemáticos. Pero quiero ser respetuoso con la coherencia, por lo menos, de esta entrada. Les dejo así dos mixes de Math Rock y Mathcore aunque no vaya a describir en ningún momento el motivo de dichas denominaciones o etiquetados musicales y, del mismo modo, obviaré cualquier tipo de disertación técnica petulante sobre ambos géneros, ni sobre su historia, pasada o reciente, ni siquiera sobre su evolución.
¡VAIS A MORIR!... (yo también). Ésta es la única verdad que no depende del punto de vista del observador. No vengo a hablar aquí esencialmente de la muerte, ni de la angustia que a muchos produce. Ya han hecho otros profundas reflexiones con más sentido que las que pudieran aparecer en este texto. Sólo quiero hacer constar que no creo en el maniqueo Carpe Diem y su hijo bastardo, el pregonado hedonismo. De éste último ha nacido el abúlico "todo vale", un relativismo absoluto que no puede ni debe existir. No todo es lo mismo, no todo da igual. No es menester hacer demagogia con algo tan trascendente, lo único no-relativo, como es la muerte. Las medias tintas producen naúseas y no se conoce, hasta el momento, antihemético de eficacia demostrada. Los grises existen porque hay blanco y negro. Si la muerte es negra, hagamos una buena media, puesto que, como decía Aristóteles, "la virtud está en el punto medio", sumémosle el blanco, su extremo. No se puede vivir a medio gas, hay que vivir vestidos de blanco, ya que al final es todo negro. De Marx nos hemos quedado con sus teorías económico-filosóficas obviando algo no menos importante, "la praxis que se invierte". Diría que esto es una teoría vital o una filosofía de vida. Parecido a decir que la crítica sin alternativa es una idiotez. Si, de vez en cuando o, mucho más a menudo de lo que nos gustaría, vemos el mundo borroso, no vale quejarse, se gastan demasiadas energías, esa forma de actuar es todo menos pragmática. La "praxis", la acción, nuestro obrar, nuestro ser-en-el-mundo repercute en el exterior y nos es devuelto. Nuestra hetero-modificación de la realidad, cuando ésta es factible, es aún más auto-modificación, continua retroalimentación. La "praxis" se invierte. Cabe llevar más lejos la inversión. En el Antiguo Testamento aparece la máxima: "El número de los imbéciles es infinito", o equivalentemente, que el mundo está lleno de indeseables sueltos. Encantador que así sea, sólo hace falta invertir. Que cada mañana nos topemos con un amarga-existencias debería ser un acicate lo suficientemente poderoso como para hacernos mejores personas. Para hacer una buena media hace falta sumar extremos, huír del inoperativo y nauseabundo relativismo imperante en nuestros días y dejarse la piel en ser un endulza-existencias. Esta vez la integración del negro y del blanco es sinérgica, trasciende su propia suma y la gama cromática resultante está más cercana al rosa que al gris. Es "bueno" que haya que palmarla, es "bueno" ser consciente del mal; necesitamos del contraste para que nuestra "praxis" se invierta. Invirtamos todas las connotaciones peyorativas que encierra la muerte, el mal y usémoslas en beneficio propio, un beneficio no egoista, sino filántropo. Matémosnos en vida por llegar al rosa. Michel Foucault, en su ensayo Microfísica del Poder, expone algo no demasiado lejano a parte de lo que aquí se plantea: la suma sinérgica de micro-acciones es más poderosa que la macroestructura, puede incluso que condicione su propio devenir....
Al que no está acostumbrado a bragas las costuras le hacen llagas (Proverbio de Sayago)
Oye tío, a ti que te gusta la fotografía no consideras que el contraste es demasiado grande? (Alberto Bending Perfecto)
Levantaré a los caídos y oprimiré a los grandes (Wonder Bra)
"La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca." (H. Heine)
Libertad es no tener que elegir (Miriam G.)
El orden de los tractores no altera la cosecha (Tony)
«Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo» (Proverbio Árabe)
"La femeneidad está llena de las contradicciones de toda ciencia oculta" (Pussy Galore)
"El mundo está borroso. Sólo lo veo cuando escribo" (Pierre Michon)
Stultorum Numerus Infinitum Est (El número de los imbéciles es infinito)
Es mejor estar callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente / Se tardan dos años en aprender a hablar y sesenta en aprender a callarse (Groucho Marx)
No te vayas de este mundo sin probar las pipas Facundo (Katuxa)
No he visto eso en el blog tío, es que me he pasado por allí pero no me he molestado en leerlo (David "The wee glammer")
Si en vez de en Mi es en Re. Todo lo contario si es en Re es menor tensión. (Raul Pacífica aka Fender-Classic-Man)
“Es horrible, Miles, esto ya lo toqué mañana" (Johnny Carter)
A: ¿Qué tal? B: Bien, ¿o te lo cuento? (Pichu)
Habló de putas "La Tacones" (Un colega)
Los desastres demasiado recientes poseen el inconveniente de impedirnos discernir su lado positvo (Cioran)